Descubre cómo la visión influye en el rendimiento deportivo y cómo optimizar las habilidades visuales para los atletas de alto nivel.
El papel del ojo en el rendimiento deportivo va más allá de la simple agudeza visual. Este seminario web, dirigido por Nicolas Marchais de EyeMotion, explora las sutilezas de la visión y su impacto en las capacidades atléticas. Nicolas, ortoptista de formación, nos guía a través de su trayectoria, desde la rehabilitación clásica hasta la optimización visual para atletas de alto nivel.
Descubriremos cómo habilidades visuales, a menudo subestimadas, pueden ser afinadas para maximizar la relevancia de los movimientos oculares, la obtención de información y la coordinación. Más allá de los problemas orgánicos, se pone énfasis en lo funcional y la optimización de las capacidades cognitivas relacionadas con la visión.
Nicolas Marchais, ortoptista, comenzó su carrera en consulta privada, enfocándose en la rehabilitación de la convergencia y la ambliopía. Su interés se trasladó luego a los niños con discapacidad visual, y posteriormente a aquellos con trastornos de aprendizaje como la dislexia y la dispraxia, lo que le llevó a retomar estudios y especializarse.
La idea de aplicar los principios de la rehabilitación a la optimización deportiva nació de la constatación de que las técnicas ortópticas podían llevar el rendimiento más allá de las normas estándar. Así fue como nació EyeMotion, una empresa que desarrolla programas informáticos basados en ejercicios visuales. El objetivo es mejorar los múltiples parámetros de la visión, no solo la agudeza visual.
La visión es un proceso multifactorial. Más allá del “10/10” en la pizarra, abarca la coordinación binocular, la motricidad ocular, la visión de colores y contrastes, y la capacidad de procesar la información visual de manera eficaz y sin esfuerzo. Estos elementos son fundamentales antes de considerar la optimización. Es crucial asegurarse de que la base orgánica esté sana, en relación con oftalmólogos y ortoptistas.
Para que el cerebro procese correctamente una información visual, esta debe llegarle de la manera más “honesta” posible. Esto implica ver claro con ambos ojos sin esfuerzos excesivos. La corrección óptica, si es necesaria, es primordial. La coordinación de ambos ojos también es esencial, ya que el cerebro procesa dos informaciones distintas. La motricidad ocular, que gestiona los movimientos de los ojos, debe ser la más relevante y eficiente posible para minimizar el consumo de energía.
Otros aspectos como la visión de colores y contrastes pueden influir fuertemente en el rendimiento en ciertos entornos (ej: puesta de sol, visibilidad reducida). Soluciones como filtros tintados pueden compensar estas dificultades. El siguiente paso se refiere a las tareas cognitivas, donde se busca optimizar la obtención de información relevante y la atención selectiva.
La rehabilitación de los disfuncionamientos oculares (motricidad, convergencia) pertenece estrictamente a la ortoptia. Sin embargo, la prevención y la optimización de los movimientos oculares para el rendimiento aún no están formalmente inscritas en las competencias tradicionales de los ortoptistas. Se siente la necesidad de crear una profesión de "preparador visual" para llenar este vacío y enmarcar estas prácticas no rehabilitativas.
Es imperativo no confundir el entrenamiento visual con la rehabilitación. Un preparador físico, por ejemplo, no debe inmiscuirse en la rehabilitación, sino más bien orientar hacia un profesional de la salud en caso de duda, para evitar daños irreparables.
En caso de estrabismo o visión monocular, el cerebro solo procesa una parte de la información, lo que provoca una pérdida de la visión en relieve (3D). Si un deportista de alto nivel puede rendir con un estrabismo, es crucial no intentar forzar la binocularidad, bajo riesgo de desencadenar una visión doble permanente. El uso de herramientas como las gafas estroboscópicas, si bien puede ser beneficioso en ciertos casos, debe manejarse con la mayor prudencia y experiencia para evitar efectos perjudiciales.
El vínculo entre el ojo y los procesos cognitivos se ilustra con la dislexia. Durante mucho tiempo, estos trastornos fueron tratados únicamente por logopedas, ya que se percibían como fonológicos. Sin embargo, estudios han revelado una especificidad visu-atencional en muchos niños disléxicos. El trabajo ortóptico sobre la atención visual y los desplazamientos de atención complementa, permitiendo una mejor obtención de información y un progreso significativo en el aprendizaje de la lectura.
Este mismo principio se aplica a la optimización deportiva. Los procesos utilizados en la rehabilitación para paliar un déficit se trasladan para llevar al cerebro a un nivel superior de habilidades. El objetivo es memorizar más información visual, utilizar la visión periférica de manera efectiva y controlar la atención selectivamente. No se trata de "mirar" más, sino de "ver" de manera más pertinente.
El uso excesivo de smartphones puede provocar problemas de acomodación y una sobrecarga de atención en un campo visual restringido. Esto puede perjudicar la capacidad del atleta para gestionar un entorno más amplio y dinámico en el campo. Se recomienda gestionar y limitar el tiempo frente a las pantallas, especialmente antes de una competencia.
El “10/10” es una norma subjetiva; el ojo humano puede ver hasta “20/10”. El objetivo no es solo alcanzar una alta agudeza, sino también equilibrar la visión entre los dos ojos para minimizar los esfuerzos compensatorios. La optimización de la agudeza depende de la corrección óptica (gafas o lentes), ya que el entrenamiento por sí solo no puede mejorar la anatomía. La noción de “lateralidad ocular”, aunque a menudo mencionada en el campo (ej: tiro libre del lado del ojo dominante), no tiene una base anatómica probada en el tratamiento de la información visual. Se enfatiza el trabajo funcional para identificar y corregir disfunciones.
EyeMotion ofrece un programa de entrenamiento en diversas tecnologías (pantalla triple, proyector, realidad virtual) para mejorar la obtención de información periférica, la atención central y la motricidad ocular. Contrariamente a lo que se cree, la visión periférica puede ser entrenada más allá de lo que la anatomía parece permitir, demostrando que a menudo subestimamos nuestras capacidades.
Herramientas como el Neurotracker son complementarias a EyeMotion. El Neurotracker trabaja sobre la trayectoria y la atención, mientras que EyeMotion se centra en la coordinación y la dinámica visual. La idea es utilizar un abanico de herramientas para trabajar diferentes facetas de la visión, según los objetivos específicos del atleta.
El trabajo visual debe integrarse en un enfoque global del rendimiento. Es esencial asegurarse de la salud orgánica del ojo antes de emprender un trabajo funcional. La colaboración entre ortoptistas, oftalmólogos, preparadores físicos y otros profesionales de la salud es indispensable para evitar errores y optimizar los resultados.
El cuerpo humano es complejo, y los vínculos entre el ojo, la postura y los procesos cognitivos son estrechos. Una mejor comprensión y una comunicación fluida entre las diferentes disciplinas permitirán desbloquear el potencial no explotado de los atletas y ofrecer programas de entrenamiento visual cada vez más relevantes y efectivos.
¿Su hijo se cansa al escribir? Descubra cómo un reflejo arcaico, el RTAC, puede perturbar la coordinación y el aprendizaje en la edad adulta.
¿Agotado pero incapaz de desconectar? Descubre cómo restaurar el equilibrio de tu cerebro para recuperar la concentración y la energía mental.
Descubre cómo la percepción, y no la fuerza, es la clave del movimiento. Sumérgete en la paradoja del primer paso y revoluciona tu comprensión del cuerpo.