Descubre cómo la nutrición, la postura y los neurotransmisores interactúan para optimizar la salud y el bienestar diario.
Hola y bienvenidos al Cuarto de Hora Neuro. Esta semana, Mathieu Bouchard de Canadá, naturopata de formación y practicante en medicina funcional desde 2014, se une a nosotros. Intervendrá en nuestro seminario RNP número dos en julio para una formación inédita y excepcional. El tema de la semana es precisamente el vínculo entre la nutrición y la reprogramación neuro-postural.
Mathieu ha tenido la oportunidad de conocer a expertos en neurociencias y de establecer el vínculo entre el análisis funcional y la naturopatía, que incluye la nutrición y el estilo de vida. Él subraya que a menudo se olvida que el cerebro debe estar preparado para realizar la reprogramación postural, ya que esta plasticidad funciona en ambas direcciones y requiere neurotransmisores adecuados.
El cerebro es muy maleable, pero esta plasticidad puede mejorar o deteriorar las funciones corporales. Para que un cerebro pueda reprogramar una vía sináptica, debe ser capaz de hacerlo. Necesita neurotransmisores para desear llevar a cabo este proceso, como la dopamina. Si la alimentación está desequilibrada, por ejemplo, un desayuno basado en pan con chocolate, esto puede perjudicar la capacidad del cerebro para funcionar correctamente.
Los estudios muestran que la capacidad del sistema para compensar problemas depende de su estado. Aunque no actuamos sobre la genética, podemos reforzar las funciones o corregir disfunciones para ayudar al sistema a adaptarse. Forzar un sistema que ya está disfuncional con ejercicios de reprogramación postural puede ser contraproducente. El sistema siempre busca minimizar el esfuerzo, lo que puede crear adaptaciones disfuncionales.
Existe un vínculo estrecho entre la postura, el metabolismo y el sistema nervioso, como dice el adagio: "el intestino es el segundo cerebro". Muchos nervios inervan el intestino, lo que hace que la buena salud metabólica sea crucial. Un estudio reciente destacó la relación entre la buena salud metabólica y la interocepción, es decir, la percepción del estado interno de su cuerpo. Este concepto es fundamental para la comprensión del cuerpo y de la postura.
El estado del sistema nervioso influye en la memoria espacial y en la percepción espacio-temporal. Si una persona está constantemente en estado de estrés (muy simpático), su capacidad para procesar la información de su entorno se reduce, lo que puede afectar su postura y estabilidad. Un sistema nervioso desregulado indica un problema que a menudo va más allá de la simple postura, como un reflejo no integrado.
Para optimizar el funcionamiento del cuerpo y del cerebro, es esencial favorecer la producción de neurotransmisores. Aunque el cerebro necesita carbohidratos, un exceso de azúcares refinados por la mañana no es óptimo.
Un desayuno rico en carbohidratos de alto índice glucémico puede provocar un pico de glucosa en sangre, un aumento del cortisol y una atenuación del efecto de la insulina. Esto puede generar inflamación en el organismo, estrés oxidativo y una sensación de fatiga. La alimentación impacta directamente en el estado energético del cuerpo. Comer comidas demasiado pesadas o desequilibradas también puede provocar una sensación de fatiga y malestar.
Es crucial entender que los problemas de neurotransmisores u hormonas no pueden resolverse sin tener en cuenta el aspecto nutricional. Por ejemplo, tomar 5-HTP (precursor de la serotonina) sin una alimentación adecuada podría no resolver el problema subyacente. El enfoque debe ser global y no limitarse a un solo aspecto.
El trabajo postural y la naturopatía se complementan mutuamente. Un trabajo neuro-postural puede crear un terreno favorable para el enfoque naturopático, y viceversa. Sin embargo, es esencial adaptar la intensidad del trabajo. Si un cliente supera sus límites de tolerancia, esto puede generar estrés oxidativo e inflamación, lo que es contraproducente. No debemos olvidar que incluso los sistemas invisibles, como el sistema nervioso, tienen umbrales de tolerancia.
Una buena evaluación naturopática a veces puede revelar que problemas, por ejemplo posturales, desaparecen simplemente con una mejor nutrición. El cuerpo busca reconstituir sus energías. Si comemos mal, nos falta energía.
Un desayuno ideal debería incluir una fuente de proteínas con pocos o ningún carbohidrato procesado. Esto puede ser carne con verduras y frutas, o ave con huevos. El objetivo es minimizar el impacto glucémico y maximizar la ingesta funcional. El equilibrio es la clave, cada uno debe encontrar lo que mejor le funcione.
La respiración también es un elemento clave de este enfoque global. El modo de respirar (por la nariz versus por la boca) es un indicador del estado del sistema nervioso. Respirar por la boca de manera crónica, especialmente en épocas de estrés, no es óptimo.
En conclusión, la reprogramación neuro-postural, la nutrición, la respiración y la gestión del estrés son aspectos interdependientes que deben ser considerados de manera global. No hay una sola solución, sino una combinación de factores que contribuyen a un mejor día a día y a una salud óptima.
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