Descubre cómo el fascia y la biotenségridad revolucionan nuestra comprensión del cuerpo y del entrenamiento con Nicole Pfister.
Bienvenidos al cuarto de hora neuro, el podcast de Labo Neuro dedicado a las problemáticas de terreno.
Hoy tenemos el placer de recibir a Nicole Pfister, especialista en fascia. Ella comparte su trayectoria, su pasión por el movimiento y cómo el fascia ha revolucionado su comprensión de la anatomía y del entrenamiento.
El fascia es un tema en constante discusión, incluso entre los científicos. Se le conoce mejor como "sistema fascial" porque todo está conectado. Durante mucho tiempo, el fascia, o tejido conectivo, fue ignorado durante las disecciones, considerado como un simple elemento a retirar para acceder a los músculos y huesos. Sin embargo, la investigación ha demostrado sus propiedades fundamentales y su papel omnipresente en el cuerpo.
Para ilustrar, imagina un filete: lo rojo es el músculo, y todo lo blanco en el interior es el fascia. Este sistema es elástico y permite la transmisión de fuerzas, la lubricación de los tejidos y la comunicación de información.
A pesar de los avances en la investigación, especialmente en Alemania y en los países de habla inglesa, la francofonía se ha quedado atrás. Afortunadamente, muchos libros de referencia han sido traducidos, abriendo el camino hacia una mejor comprensión de este sistema vital.
Es crucial entender que el fascia no es un tejido inerte. Es un sistema vivo y activo, constituido por células, principalmente fibroblastos, que producen colágeno. La cantidad de colágeno varía según las demandas del cuerpo, lo que explica por qué la falta de movimiento puede provocar rigidez.
El fascia también contiene agua, formando una sustancia viscosa (como gel o miel) que permite que las diferentes capas de tejido se deslicen unas sobre otras. Esta viscosidad es esencial para una buena transmisión de la fuerza, de la información y para evitar las sensaciones de rigidez. Las células que producen esta viscosidad, los fasciocitos, necesitan movimiento, y sobre todo movimientos multidireccionales y variados, para funcionar de manera óptima.
La biotenségridad es una noción fundamental para comprender el fascia. Este concepto, que proviene de la arquitectura (tenségridad significa "tensión" e "integridad"), propone una visión de la anatomía radicalmente diferente a la que se enseña tradicionalmente. Aplicada a los seres vivos, la "biotenségridad" describe estructuras que se autoestabilizan mediante el equilibrio entre fuerzas de compresión (los huesos, representados por palitos de madera) y fuerzas de tensión (el fascia, representado por bandas elásticas).
En este modelo, los huesos no se tocan, sino que están suspendidos en una red fascial, lo que significa, por ejemplo, que la columna vertebral no es una pila de huesos que se sostienen mutuamente, sino vértebras suspendidas en una red de tensión. Debe haber un tono básico equilibrado en este sistema para asegurar una organización óptima y eficiente del cuerpo. Un desequilibrio en este tono puede afectar a toda la estructura.
El enfoque de la biotenségridad cambia nuestra manera de abordar el entrenamiento. El objetivo es encontrar este equilibrio de tono para permitir que el sistema se autorregule. Si una zona está demasiado tensa, esto crea un desequilibrio global.
En un entrenamiento basado en los fascias, el primer objetivo es liberar el fascia. Luego, se busca "abrir los huesos" en lugar de contraer, favoreciendo la expansión. Por ejemplo, en lugar de apretar el abdomen para estabilizar el tronco, se busca "abrir" los huesos, lo que obliga a la red fascial a distribuir las tensiones. Este enfoque, aunque desconcertante al principio para aquellos acostumbrados a métodos clásicos como el Pilates, resulta ser más efectivo, más saludable y permite una mejor distribución del esfuerzo en todo el cuerpo.
Nicole recomienda varios libros esenciales para cualquiera que desee saber más sobre el fascia:
El mensaje clave es que hay que interesarse por estos nuevos enfoques que abren muchas puertas. El mundo del fascia es colaborativo y conectado, como el propio fascia, fomentando el intercambio de conocimientos en lugar de la especialización aislada.
Nicole Pfister dirige su estudio en Gstaad, Suiza. También está activa con Regula Kaltenrieder bajo la etiqueta "Fascia by Regula Kaltenrieder & Nicole Pfister" en Facebook e Instagram. Colaboran con FixedPro en Suiza Romanda y Christophe Caron Formation en Francia.
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